Problemas funcionales del Análisis Transaccional . Contaminaciones y exclusiones

No siempre ocurre que una persona es capaz de asumir el estado del yo que más conviene a las circunstancias de cada momento. Esta habilidad propia de las personas equilibradas, quiebra en forma de psicopatologías.Emociones
Los estados del yo, que en la persona sanas emocionalmente, conviven de forma integrada, pueden resultar predominantes unos estados sobre otros o excluidos en individuos carentes de este equilibrio.

La primera de las formas en que se manifiesta esta disfunción es en las contaminaciones que puede sufrir el Adulto:

Contaminación del Adulto por el Padre

PrejuiciosEn este caso el Adulto está aceptando de manera acrítica los postulados del Padre y los tiene por verdaderos, sin hacer constatación objetiva.
Estamos ante los prejuicios. Prejuicios que se sustentan en la necesidad de seguridad, de datos incontestados. Esta situación requiere que se  separen con nitidez el Padre del Adulto y que éste se disponga a examinar por si mismo la realidad.

Contaminación del Adulto por el Niño
Presenta dos posibles manifestaciones. La primera de ellas es la de temores infundados o ilusiones, en el que el Adulto ve el mundo lleno de amenazas como consecuencia de experiencias de su niñez.
La segunda de las manifestaciones en que se presenta esta contaminación es en forma alucinaciones. Alucinaciones.En ella una persona escucha experiencias grabadas con anterioridad con visos de realidad en la actualidad. Así, si de niño una persona se comportó con torpeza y escuchó risas a su costa, el Adulto puede creer que se están produciendo esas risas cuando comete un error.

El fenómeno de la exclusión se produce cuando uno de los estados del yo domina la conducta de una persona con exclusión de los otros dos estados, que pueden quedar bloqueados. Es un fenómeno que también se puede ver acompañado de contaminación.

Observemos los casos concretos:

  •  Bloqueo del Adulto

El Padre y el Niño dominan a la persona cuyo Adulto no puede actuar. Se trata de una situación evidentemente patológica. El comportamiento de la misma se ve dominado por las exigencias del Padre o por los miedos del Niño y la persona se torna psicóPsicopata Americano / Ilustración de Nichoas Yuepata.
Conviene enseñar a esta persona a ser consciente, a conocer y saber distinguir
los tres estados del yo.
En este caso de bloqueo es bueno que la persona elimine sus sentimientos de terror y ansiedad, y que aprenda a ejercer su capacidad de valorar la realidad y adoptar decisiones.
En las crisis maníaco depresivas este bloqueo no es permanente sino que se activa con carácter periódico.

  • Bloqueo del Niño con contaminación por el Padre

En este caso se trata de un Adulto con bloqueo del Niño y con contaminación por el Padre.
Es el caso de la persona que no sabe jugar. Se trata de una persona dominada por los deberes. Le obsesiona el trabajo (workoholic) y prolonga las jornadas trabajando en casa y los fines de semana.trabajar...
Su bloqueo del Niño le impide saber divertirse y precisa de ocupación para sentirse cómodo. Su lema es el trabajo duro, los principios morales y el sentido de la obligación y del deber.
Su actitud dificulta la convivencia familiar (no sabe divertirse y los planes para hacerlo le provocan enojo).

  • Bloqueo del Padre con contaminación del Niño

Esta persona ha enajenado al Padre: no le deja entrar y con ello carece de las aportaciones, positivas y negativas del mismo. Recordemos que el Padre es el provisor de las reglas morales, de las pautas de conducta, del deber y del comportamiento esperado.
La ausencia de estas normas de conducta, de lo que se debe y no se debe hacer, conforman a una persona sin conciencia, regida por los impulsos y caprichos del Niño. Una persona de estas características fácilmente cae en la delincuencia.

-¡Es cierto que ha disminuído el temor a la delincuencia! ¡Ustedes me han asaltado cinco veces, somos casi amigos!

Análisis Transaccional . Estado del Adulto ( III)

Con la capacidad de moverse y desplazarse del niño, que se estima se produce en torno al décimo mes de vida, éste tiene a su alcance la posibilidad de explorar su entorno: sus juguetes, la cuna, el parque.
El niño toma conciencia de que es capaz de impulsar su propia actividad. Con cierto grado de conciencia de esta posibilidad el niño comienza a tomar decisiones, elige entre alternativas, puede controlar opciones de su entorno. Es significativo que esta capacidad de locomoción en el futuro se constituye en un elemento tranquilizador: el futuro padre que espera paseando, la persona en estado de agitación que sale a dar un paseo para tranquilizarse.
Con esta capacidad de movimiento empieza a configurarse el Adulto. El Adulto elabora un “concepto razonado de la vida”: la vida tal como la ve por si mismo.
El Adulto se ocupa de convertir los estímulos en elementos de información y de archivar ordenadamente esta información en base a la experiencia adquirida. Berne comparaba esta capacidad con un ordenador, que procesa los datos y decide si son en razón aplicables las afirmaciones del Padre y los Sentimientos del Niño. El Adulto, en base a la experiencia que adquiere verifica los datos que le suministran Padre y Niño y los conserva (en cuyo caso se incorporan a su Adulto) o los rechaza (rechazo que no implica que se borren, sino que no se reproducen ante los viejos estímulos).
Así la vieja prohibición de meterse en la piscina se verifica por medio de lecturas científicas o soportando un corte de digestión o el temor al agua del Niño desaparece en el Adulto que aprende a nadar y a disfrutar de ella.
El Adulto además de comprobar los datos hace una estimación de probabilidades de certeza de las afirmaciones del Padre o sentimientos del NiñoIntuición en la toma de decisiones. Esta estimación de probabilidades economiza el tiempo de pensar que el Adulto puede requerir para adoptar decisiones en las que pondera datos complejos. El Adulto, con su concepto razonado de la vida, adapta su conducta y sus decisiones en función de los datos cambiantes, de sus intereses en progresión y de las circunstancias variables. Con ello el Adulto resulta difícilmente predecible en sus actos. Por el contrario, tanto el Padre como el Niño, que operan en función de datos arcaicos y por tanto de carácter estático, muestran conductas que si son predecibles.

De las diferentes estado del yo no debe desprenderse la conclusión de que existe un estado bueno, el de Adulto, por lo que sería necesario prescindir del Padre y del Niño. Se trata de tomar conciencia de donde proceden los datos , grabaciones y libremente acogerlos o rechazarlos.

El Padre aporta, por ejemplo, automatismos que pueden ser muy  muy útiles (mira antes de cruzar) y el Niño, y el Niño, por ejemplo, la capacidad de disfrutar de la vida, tal como la delicia de saborear un helado.

Desde la perspectiva de la dirección de recursos humanos tampoco debe caerse en el error de pretender a las personas permanentemente en su estadio adulto: las empresas, las entidades públicas, los hospitales necesitan personas integras que muestren sus distintos estados de forma armónica. 

Análisis Transaccional . Los estados del yo ( II )

Ilustración de Javier Infante

Al mismo tiempo que se graban acontecimientos externos (que son, como se vio, los que integran el contenido del Padre), en el mismo periodo de la vida se produce una serie de sucesos internos, que son respuesta a los acontecimientos externos y que son sentimientos.
Estas grabaciones están constituidas por las reacciones del niño ante los acontecimientos externos: lo que oye, observa, toca. La falta de vocabulario del niño, de su capacidad de trasladar a códigos verbales, hace que la mayoría de las reacciones adopten la forma de sentimientos.
Todos asociamos determinados olores a situaciones agradables: la casa de los abuelos, los aromas del verano, un dulce que se hornea. Sentimientos de agrado ante situaciones externas vividas en la niñez que son los que integran nuestro Niño.
Frente al “concepto enseñado de la vida” el Niño supone el “concepto  sentido de la vida”.
Durante los primeros años de la vida el ser humano se debate entre sus propias imperiosas necesidades: tocar, gritar, vaciar sus intestinos y las normas y exigencias que le imponen los adultos. Normas y exigencias que se acompañan de premios y castigos pero que también implican renunciar a muchas satisfacciones. La situación de niñez se ve acompañada de sentimientos de terror ante la diferencia en estatura, en fuerza y en habilidad de los mayores que rodean al niño. Y ello se produce incluso en el seno de hogares con padres cariñosos y preocupados.
En este proceso de socialización la primera consecuencia es la generación de una serie de sentimientos negativos del niño con respecto a si mismo. El niño siente que no está siendo como debe ser, que algo falla en él, que no está bien. La necesidad de los niños de tener lo mejor y tenerlo ya implica también sentimientos de vanidad, rencor, egoísmo y orgullo.
Como las circunstancias de la infancia se prolongan durante años, estos sentimientos negativos de “estar mal” se graban con fuerza en la mente de las personas. Cuando la persona adulta se encuentra en una situación
problemática puede revivir estas situaciones de incapacidad y frustración y se sentirá dominada por sentimientos de terror, de angustia y fracaso. Cuando un adulto se deja llevar por los sentimientos es el Niño quién está dominando su comportamiento.
¡Pero si estáis discutiendo por una chiquillada!, es una frase cuyo contenido
puede ser mucho más cierto de lo que imagina quien la pronuncia.
En el Niño también se guardan multitud de sentimientos positivos. Es la primera infancia el tiempo del afán de saber, de la curiosidad, del descubrimiento. La infancia contiene también las grabaciones de los sentimientos producidos por los juegos, por los abrazos y mimos, el tacto de las mantas, la canción de cuna y los arrullos. La niñez también es creativa y llena de saber divertirse. Estos aspectos positivos también conforman los contenidos del niño.
En el estado de Niño, Berne distingue dos maneras diferenciadas:

  • El Niño natural o Niño libre. Es el primer estado del yo en aparecer.  Se integra por las emociones auténticas (amor, tristeza, miedo, curiosidad,rebeldía) y por todo lo que el individuo sintió de manera espontánea como respuesta a lo que sucedió a su alrededor.
  • El Niño adaptado. Es el Niño que modifica su conducta para atender a las expectativas de los progenitores. Se acostumbra, no solamente a portarse, sino también a sentir y ser como sus padres querrían que sintiera, fuera e hiciera. También consiste la adaptación en desarrollar otras respuestas como la queja, el alejamiento o el empecinamiento. Se desarrollan modelos para provocar reacciones.

Estas emociones no son realmente auténticas, porque han sido los padres quienes le han enseñado lo que debe sentir, hasta que la repetición del patrón de conductas y emociones acabe por automatizarlo.
Dentro del niño adaptado cabe todavía distinguir dos categorías:

  • El Niño adaptado sumiso: Que acepta los requerimientos de sus padres y procura adaptar su forma de ser, de sentir y de actuar de conformidad con lo que se espera de él.
  • El Niño adaptado rebelde : Que no acepta la voluntad de sus padres y se opone a ella, mediante la inacción, la desobediencia activa, los pucheros o el apartamiento.

Desde la perspectiva de la gestión del factor humano, el estado de Niño en la organización debe hallarse en torno a puestos vinculados al reto, la creatividad y la innovación.

Análisis Transaccional . Los estados del yo (I)

Debemos recordar que en cada persona persiste el niño que fue cuando contaba con pocos años . Que en cada persona se guardan “las grabaciones ” de los mensajes de sus padres . Y que junto al estado del Adulto , que observa y juzga la realidad tal como es.

En base a esto podemos definir un estado del yo como un sistema de sentimientos completado por un número relacionado de pautas de conductas .

Existen tres categorías del Yo .

  • Padre o también llamado exteropsíquico evoca la figura de los progenitores
  • Adulto o neopsíquico valora con autonomía la realidad tal como ésta es.
  • Niño o arqueopsíquico evoca acontecimientos internos fijados en  la primera infancia

Un individuo muestra en cualquier momento , un determinado estado del ego , sea este el Padre ,Adulto o Niño . Junto a ello las características personales de cada individuo determinan la rapidez con la que cambia de un estado a otro , de modo que hay personas que se mantienen durante pocos segundos en un estado y en breve pasan a otro estado y personas  cuyos cambios de estado son menos frecuentes.

Berne representó los estados del ego en un diagrama estructural representado por tres círculos uno encima del otro y los denominó en letras mayúsculas -PADRE, ADULTO Y NIÑO .

El Padre está constituído por una amplia biblioteca de grabaciones de acontecimientos , de carácter externo , vividos por el sujeto en la primera etapa de su vida , que alcanza , aproximadamente ,hasta los cinco años .

Debemos recordar que el cerebro humano actúa como un magnetófono de alta calidad que permanentemente  está grabando acontecimientos . En estas grabaciones una de las pistas  recoge los sucesos y otra los sentimientos asociados a la misma . Las grabaciones más importantes de el periodo referido son aportadas por las acciones de los progenitores  , padre y madre , ( o por quien hace sus veces , incluidos abuelos o tutores ) en un periodo anterior  al nacimiento social del individuo ( antes de ingresar en la escuela ).

Evidentemente esas experiencias grabadas son únicas para cada persona , son las grabaciones de sus vivencias reales .

Estas grabaciones no pasan por el filtro alguno pues la persona carece de capacidad para juzgarlas .Las experiencias se toman tal cual vienen , sin modificarlas o corregirlas

En el Padre están grabadas todas lasa advertencias y reglas que el niño recibió de sus progenitores : tanto las recibidas d forma expresa como las advertidas en la conducta de sus padres .

En el padre se encuentras mensajes positivos : los abrazos y besos de un padre o una madre , los gestos de aliento , el consuelo .

También en el padre se encuentran amplias grabaciones del ” no : eso no se hace , no se dice , eso no se toca .Las expresiones de reprobación de ira , de rechazo que recibe o percibe el niño quedan también grabadas .

Dentro del PADRE se distinguen dos categorías .

  • El padre protector que coge las experiencias agradables habidas en el contacto con los progenitores , que le mima , cuida , protege y alienta .
  • El padre crítico grabaciones en forma de reglas sobre lo que debe y sobre lo que no debe hacerse , sobre lo que es aconsejable y sobre lo que es reprobable .

Es de resaltar que el contenido de estas grabaciones es tomado por verdad por el niño , en una percepción inevitablemente acrítica.

Todas estas grabaciones son importantes para la simple supervivencia social y hasta física del niño y además suponen poco esfuerzo en el aprendizaje . Se trata del concepto enseñado de la vida .

Por otra parte un contenido excesivo de estas grabaciones puede llevar a una visión errónea de la realidad o en otro caso a constituirse en función en exceso protectora y asfixiante.

Todo ello sin que obste para que la persona pueda tomar determinaciones activas sobre esos contenidos ( Adulto ) , pues el Adulto está en condiciones de asumir o rechazar los valore morales que estas grabaciones incluyen .

Desde una perspectiva de gestión es de destacar que cuando actúa el Padre en la organización , se muestra como decisor rápido en situaciones estandarizadas pues aplica inmediatamente sus reglas y valores .

Nota . Por ser una temática amplia seguiré analizando los Estados del yo en posteriores posts.